Reinventa-T

Reinventa

Conjugar el verbo reinventar, nos invita a vivirlo, a actuarlo con todas las sensaciones que el “volverse a inventar” conlleva.

Pensamos que en la actualidad ya no hay mucho qué inventar, creemos que existe casi todo, a diferencia de los tiempos antiguos donde cualquier idea que llegaba a la mente de un hombre, sin duda era digna de gritar ¡eureka!

Pero surge aquí la posibilidad de plantearnos una pregunta: ¿Será que antes había mucho más por descubrir que ahora? O ¿El miedo al fracaso es fulminante para la creatividad? Lamentablemente va mucho más allá de estos cuestionamientos, una mezcla de varios factores son los que frenan nuestra capacidad de inventar, de crear, de innovar.

Pero no todo está perdido en este ámbito, pues todos los seres humanos tenemos la capacidad de RE-INVENTAR.

Reinventar es volver a intentar, es regresar a ese punto de partida en el que se haya dado cualquier comienzo. Volver, para retomar caminos, para empezar de nuevo con experiencia ganada a pulso, con vivencias atesoradas que se convierten en oro molido independientemente del significante otorgado, es decir, el valor de nuestras experiencias dependerá de nuestra visión, serán buenas o malas, pero sin lugar a dudas, nos darán siempre una oportunidad irrepetible, de enriquecernos internamente.

Los productos se reinventan, las empresas se reinventan, los seres humanos nos reinventamos. La necesidad de cambio llega en algún momento y es importante actuar a tiempo, pero es indispensable que el cambio no sea impuesto sino rotundamente “inspirador”, es necesario sentirnos inspirados por el cambio, volver al inicio, ya sea de la creación de un producto, de un plan empresarial o de la esencia de nuestro propio ser; tomando un rumbo diferente, sabiendo más que la primera vez que emprendimos cualquier viaje.

Reinventa tus habilidades, Reinventa tus herramientas, Reinventa tu historia